atenas Todo el plantel de Atenas de Pocito terminó en la Seccional 6ª después de protagonizar incidentes con efectivos policiales.
El partido que disputaron ayer Unión de Villa Krause y Atenas de Pocito en el estadio 12 de Octubre del "Azul", terminó en escándalo luego de que los jugadores visitantes, supuestamente, se tomaran a golpes de puño con efectivos de la Policía. Incluso el resultado 2-1 a favor del local fue anecdótico.
Lo verdaderamente llamativo fue la detención de todo el plantel del "Mirasol", que fue a parar a la Comisaría 6ª. Si bien la mayoría fue puesto en libertad de forma rápida, cuatro de ellos fueron demorados y se les inició un legajo por los hechos.
El técnico de Atenas, Marcelo Ontiveros, contó que "no se puede entender" la detención. "Cuatro jugadores fueron detenidos y a las 3:00 horas fueron trasladados esposados hasta la Comisaría 24ª. Ahora estamos esperando las planillas prontuariales para que les den la libertad, como si fueran unos delincuentes".
El entrenador manifestó que mientras el plantel de Atenas esperaba el colectivo para regresar a Pocito, se acercó el padre de otro jugador y discutió con otro integrante del equipo. "Ramón Gómez estaba hablando con esta persona, pero un policía se le acercó y le dijo que dejara de hacer disturbios. Lo agarró del cuello y lo levantó 50 centímetros. Después apareció otro policía joven que quería pegarles a los jugadores a toda costa. Además, él mismo se arrancó el chaleco acusando a los jugadores de agredirlo", dijo.
"Yo hablé con el Comisario y me dijo que a dos jugadores les iban a hacer una contravención. Nosotros salimos tranquilos, pero adentro de la Seccional quedaron Wilfredo Bromvale, Orlando Gómez, Ramón Gómez y Walter Olivares a los que les hicieron una denuncia penal por una supuesta agresión a un policía", expresó Ontiveros.
Tras casi 2 años detenido, la causa entra en etapa decisiva y el debate oral podría comenzar en mayo con graves imputaciones por explotación sexual y laboral
El malviviente fue capturado por menores de edad en plena Libertador, frente a Plaza Laprida, luego de que le robe a una mujer, arriba de un colectivo.
En los próximos días se concretará el traspaso comercial entre ambas cadenas. El local cerrará alrededor de 48 horas para realizar inventario y luego reabrirá con la nueva marca. Los 80 empleados serán incorporados.
Uno de los acusados reconoció el hecho y afirmó que la droga era de ellos, lo que desató tensión en la audiencia y provocó la renuncia de un abogado defensor en pleno proceso