En diálogo exclusivo con DIARIO MÓVIL, Diego Roble (tecladista de la banda sanjuanina) compartió sus sensaciones durante este tour que los llevó a tocar por primera vez en Chile.
Fotografía gentileza: Pijama Party
Los avances en las tecnologías de la información y el auge de nuevas plataformas de audio y redes sociales para artistas, presentan un panorama alentador para los músicos independientes. Pijama Party, banda sanjuanina de cumbia pop, tuvo muy buenos resultados de acuerdo a los datos finales que presentó Spotify a fines del 2017. El conjunto musical lanzó temas que sonaron en todos los boliches de Argentina y este boom abrió puertas trasandinas para que su música sonara en Summer Beach ante una multitud de argentinos y chilenos que cantaban y acompañaban con sus palmas cada tema que interpretaba Pijama Party.
Diego Roble (tecladista) expresó su emoción en una entrevista exclusiva con DIARIO MÓVIL. “La sensación de tocar en los mejores boliches de la costa es indescriptible, estamos muy contentos”. Además, el músico comentó que en Reñaca el público los recibió con mucha calidez y se notó la presencia de sanjuaninos y mendocinos que los saludaban cuando los cruzaban en la calle. “Nuestro paso por Chile fue excelente, superó todas las expectativas que teníamos nosotros y los dueños del boliche”.
"Tratamos de estar cerca de la gente que nos demuestra su cariño"
Además, anticipó que la banda se prepara para un año con incorporaciones de ritmos nuevos, video clips con otras bandas del mismo género musical y el sueño de conocer más países de Latinoamérica.
Aunque lidera ampliamente en superficie plantada, la mayoría de los cultivos aún no alcanzan su madurez productiva. La provincia espera un fuerte salto en los próximos cinco años.
En los próximos días se concretará el traspaso comercial entre ambas cadenas. El local cerrará alrededor de 48 horas para realizar inventario y luego reabrirá con la nueva marca. Los 80 empleados serán incorporados.
La Federación Económica de San Juan difundió un esquema orientativo con franjas diferenciadas según la zona y aclaró que cada negocio podrá ajustarlo según su realidad.
Todo ocurrió a través del celular y la víctima fue una comerciante de Rawson. Un supuesto cliente encargó mercadería y le envió un comprobante por un monto muy superior al pedido. Así comenzó la maniobra.