Un banco suizo estima que la economía argentina podría caer en recesión en 2016

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El motivo de la posible caída radica en que si el páis no llegase a un acuerdo con los holdouts. Credit Suisse delineó las perspectivas de la Argentina de cara a las elecciones y la herencia que recibirá el próximo gobierno. 




Credit Suisse hizo un pronóstico para el futuro económico de la Argentina.

 

Queda cada vez menos para las elecciones presidenciales de octubre y el mundo financiero se debate acerca de cómo (y quien) encarará la agenda económica que viene. El Gobierno de Cristina Kirchner deja unos cuantos flancos abiertos que tendrá que atacar el próximo presidente.

A los dilemas locales, léase cepo cambiario, bajo crecimiento, reservas internacionales escasas, la deuda parcialmente en default y el multimillonario juicio perdido contra los holdouts, se le suma la crisis internacional que hará más difícil la normalización económica de la Argentina el año próximo.

El director de Credit Suisse, Daniel Chodos, delineó cómo se comportarán las variables de la economía argentina en los próximos meses y después de las elecciones.

Desde Nueva York, advierte inicialmente que la crisis global podría limitar el accionar de la próxima administración. "Va a reducir sin lugar a dudas el apetito por activos de riesgo. Argentina es un país que recibió poca inversión extranjera durante los años del boom de los comodities y tasas de fondeo internacionales bajas".

"Ahora se espera recibir flujos de inversión pero en un escenario internacional que no es muy propicio para la inversión en países emergentes como la Argentina. El boom de los commodities parece haber terminado y con la Reserva Federal en los Estados Unidos por subir tasas de interés, el costo del financiamiento va a subir. Esto podría influir en cuanto y que tan rápido se va a recibir financiamiento e inversión extranjera en el país", señaló Chodos.

A continuación, lo que espera Credit Suisse para las variables de la economía argentina:

-Crecimiento: la proyección para el año que viene es positiva (un crecimiento del PBI real de 2,6%) pero se basa en supuestos de ciertos cambios en la política económica que tenderían a reducir la incertidumbre y mejorar las expectativas para consumo e inversión.

Pero sin acuerdo con los holdouts y sin acceso a financiamiento externo el resto de las medidas necesarias van a ser mucho más difíciles de ejecutar. Sin financiamiento y sin inversión privada va a ser muy difícil reducir el gasto público y con eso la inflación. En ese escenario veo difícil levantar el cepo al dólar. Es difícil pronosticar cual sería el crecimiento en ese escenario pero claramente sería más bajo y quizás llevaría al país a una recesión.

-Tipo de cambio: Aún estamos en proceso de proyectar el tipo de cambio así que no tenemos un valor ahora pero estamos de acuerdo que hay atraso cambiario. Solo como comparación, en los últimos 12 meses el real en Brasil, que es uno de los principales socios comerciales de Argentina, se depreció casi 40% contra el dólar mientras que el peso argentino se depreció solo 10% en el mismo período.

-Cepo al dólar: Creemos que para levantar las restricciones cambiarias primero hay que solucionar otros temas que son condición necesaria para poder eliminar el cepo. Arreglar con los holdouts debería ser una prioridad. Eso sacaría al país del default y daría acceso a los mercados internacionales para conseguir financiamiento e incrementar las reservas internacionales.

En segundo lugar, hay que controlar el creciente déficit fiscal y su monetización. La posible entrada de capitales post-salida del default ayudaría a reemplazar gasto público por inversión privada. A su vez hay que reducir los subsidios lentamente. Al disminuir la monetización de los déficits se ayudará a reducir la inflación que es la tercer condición. Con estos tres puntos en vías de solución se podría comenzar a pensar en levantar las restricciones al dólar.

-Reservas del BCRA: Las reservas brutas las estimamos en alrededor de u$s25.000 millones y las netas en u$s11.200 millones, pero también estamos en proceso de actualizar estos números. Hay riesgos para fin de este año porque antes de períodos electorales los agentes tienden a dolarizarse y hay estacionalidad en la demanda de dólares a finales de año.

Ambos factores posiblemente le pondran presión al peso y las reservas. Además en octubre está el pago del Boden 2015 que implicará un pago de unos u$s6.000 millones que saldrán de las reservas internacionales. Habrá que ver si el gobierno puede hacer un swap de ese bono por un bono más largo y reducir así el monto a amortizar en octubre.

-Los presidenciales: la transición política va a ser compleja tanto para Daniel Scioli como para Mauricio Macri. Veo ambos candidatos con la capacidad de aplicar las políticas necesarias para corregir las mayores distorsiones de la economía. El próximo presidente tendrá que usar mucho capital político en los primeros meses de gobierno para hacer reformas, pero tendrá suficiente poder para hacerlo. Cabe recordar que en Argentina el presidente concentra mucho poder.

-Holdouts: la negociación no va a ser un proceso fácil y va a llevar tiempo. No solo tendrá que negociar con NML y los otros holdouts sino que habrá que negociar internamente con el Congreso. Es difícil hablar de tiempos pero hay cierto consenso que se podría llegar a un acuerdo para mediados del 2016.

-Volver a los mercados internacionales: una condición necesaria es llegar a un acuerdo con los holdouts y salir del default. ¿A que costo podría aspirar la Argentina? Como comparación, bonos del 10 años en Brasil están negociándose a un rendimiento cercano al 5,5%-6%. Es decir un spread de 325 puntos básicos sobre US Treasuries. En Argentina el bono Discount tiene un rendimiento de casi 8% (si se espera que se paguen los intereses adeudados en junio del 2016 el yield es de casi 9%) lo que implica que hay bastante espacio para que las tasas en Argentina caigan. Argentina podría pagar tasas del 6%-7% si se arregla con los holdouts y se dan ciertas señales de normalización de políticas económicas.

Fuente: Infobae
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