Caída irreversible: la industria acumuló en mayo 22 meses consecutivos

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Dos años se cumplirán en julio, si el sector industrial no logra escapar de la feroz recesión por la cual está atravesando. Si bien el Indec advirtió una nueva desaceleración en el ritmo de baja de los fabriles, no se logra salir del sinuoso camino, lo que conlleva a la destrucción de empleos.




Las expectativas para junio indican la continuidad del ciclo recesivo.

El cuadro recesivo que afecta al promedio del sector industrial, liderado por la rama terminal automotriz, sus partes y el sector siderometalúrgico había sido anticipado por los estudios privados, como el del ex viceministro Orlando Ferreres, que acusó una merma de 0,9% y más aún el de FIEL, que informó un receso de 3% en comparación con un año atrás. La buena noticia fue que pudo anotar una leve suba respecto de abril

De ahí que, con algunas diferencias de matices, tanto las estadísticas oficiales como las privadas volvieron a mostrar un claro cuadro recesivo, con un acumulado en los primeros cinco meses de 1,7% para el Indec, el cual se ubicó en un punto intermedio entre la caída que midió Ferreres y 3,6% FIEL.

Las expectativas de los empresarios para el corriente mes anticipan una nueva contracción de la producción manufacturera, tanto por la demorada reactivación esperada del consumo, al atrasarse el cierre de las negociaciones de aumentos salariales en paritarias, como por el atraso cambiario que conspira contra el sector exportador y la discrecionalidad en las autorizaciones de ventas de divisas a las empresas importadoras, tanto de insumos y partes, como más aún de bienes terminados.

Disminuye la intensidad laboral

Según el sondeo del Indec, en comparación con el nivel de mayo 15,8% prevé contracción de la demanda interna, frente a 6,9% que proyectó aumento; y 14,1% planificó el recorte de importaciones en comparación con 8,1% que estimó crecimiento. Sólo arrojó un saldo de respuesta positiva la perspectiva de exportaciones en 6% de los casos.

Pero el resultado neto claramente negativo de la actividad fabril en perspectiva se manifiesta en las previsiones de disminución de la dotación de personal en 4% de las firmas consultadas, mientras que apenas 0,5% indicó que esperaba incorporaciones y 11,9% planificó reducción de la jornada de trabajo, en contraste con sólo 3% que espera incremento.

De este modo, el sector se prepara para cerrar junio con siete meses consecutivos de destrucción de empleos netos en comparación con similar período del año previo.

Como consecuencia de esas expectativas de demanda y producción, el 15,6% de los empresarios proyectó un aumento de la capacidad ociosa de sus plantas, la cual se ubicó en mayo en un promedio de 30,7% del potencial, cuando un año antes era de 29,2 por ciento.

El mayor grado de inutilización de las plantas se registró en la industria terminal automotriz, con 54,5% del potencial, por el doble efecto negativo del derrumbe de las exportaciones a Brasil y la falta de vitalidad del mercado interno.

También sobresale el bajo aprovechamiento de las instalaciones en la rama metalmecánica y de fabricación de alimentos y bebidas, con apenas 56,4% y 66,8% del potencial técnico.

Fuente: Infobae
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