teclado_con_luz_20130309_1436451191 Es de lo más normal que llegue un correo electrónico que dice que podés conseguir trabajo muy fácil o que estás a un paso de sacar el mejor crédito de tu vida. La realidad es que prácticamente todo los mails del estilo no son más que mentiras y se trata de trampas. Tras esos correos electrónicos la mayoría de las veces programas maliciosos.
Mantener un blog o web durante años, redactando y publicando en él varios artículos cada semana, es un duro esfuerzo.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) detectó la semana pasada más de 11.500 correos electrónicos fraudulentos en apenas 24 horas, informó ABC.
La mayoría de las veces que se ingresa a un enlace del estilo el usuario debe ingresar información personal que va desde el nombre y apellido hasta, en oportunidades, claves. Esa información queda almacenada en servidores de piratas informáticos que, más tarde, utilizan los datos para todo tipo de acciones que van desde fingir la identidad hasta ver si la clave está repetida y se puede usar para hackear cuentas.
¿Por qué nos llegan los correos electrónicos? Cada vez que nos registramos en un servicio y ponemos nuestro mail el usuario se arriesga a que su información termine siendo vendida. Sea como sea, hay servicios, como Twitter o Facebook que aseguran que la información personal nunca será filtrada.
"Una base de datos con un millón de registros válidos, es decir, de direcciones de correo, se cotiza por más de 6.000 euros", asegura Carlos Díaz, experto en seguridad informática, según informa ABC.
El jueves pasado, Rocío dio a luz a su segundo hijo en el hospital. Tras la cesárea, tuvo complicaciones y la trasladaron a otro nosocomio donde llegó “prácticamente muerta”.
Un productor entrerriano, radicado en la provincia de Córdoba, cosechó dos zapallos gigantes que debieron levantar con una grúa y cargarlos en la camioneta para trasladarlos. Esperan cosechar otros que son más grandes.
Álvaro está fascinado con la historia de San Martín y los granaderos, aseguró su mamá, Agustina García. El sábado, después de soplar las velitas, sonó “La Marcha de San Lorenzo”.
El hecho se produjo alrededor de las 19:30 horas sobre Ruta Nacional 20, a unos 500 metros al este de calle Caico, según el informe oficial de la UFI de Delitos Especiales.