Polémica frase de Caputo sobre la ropa argentina: "Nunca compré nada acá"

El ministro de Economía sostuvo que el sector textil fue "protegido" durante muchos años y consideró que esa política perjudicó a los consumidores.

Luis Caputo
Luis Caputo

En medio de la apertura de importaciones y de una fuerte crisis en la industria textil, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la liberalización del comercio y cuestionó los altos precios de la indumentaria en Argentina, al asegurar que nunca compró ropa en el país debido a su valor.

En declaraciones a Radio Mitre, Caputo sostuvo que el sector textil fue protegido durante muchos años y consideró que esa política perjudicó a los consumidores. “Durante décadas, 47 millones de argentinos pagaron textiles y calzado dos, tres, cuatro o hasta diez veces más de lo que valen en el mundo”, afirmó.

El ministro calificó al proteccionismo como una medida que “perjudica a los que menos tienen” y señaló que quienes tenían la posibilidad de viajar al exterior optaban por comprar ropa fuera del país. Además, remarcó que los principales beneficiados de ese esquema fueron los dueños de las empresas, y no los trabajadores.

Caputo planteó que la baja de precios permitiría redistribuir el gasto hacia otros sectores de la economía. “Si una remera cuesta cinco dólares en vez de 50, esos recursos se pueden destinar a otros consumos, como gastronomía o servicios”, explicó.

Por otra parte, indicó que Argentina puede competir a nivel internacional en el segmento de hilados, aunque reconoció mayores dificultades en la confección de prendas, donde compite con países con costos laborales mucho más bajos, como Bangladesh o Indonesia.

En la misma línea, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, respaldó la apertura de importaciones y puso como ejemplo la diferencia de precios entre productos fabricados en el país y los importados. “Si un jean cuesta USD 100 en Argentina y USD 25 importarlo, hay que explicar dónde se pierde el puesto de trabajo”, señaló en LN+.

Las declaraciones generaron malestar en el sector de la indumentaria, donde empresarios sostienen que los altos precios responden a los elevados costos internos. Según detallaron, cerca del 50% del precio de una prenda corresponde a impuestos, un 30% a alquileres y costos financieros, un 12% a logística, marketing y rentabilidad, y solo un 8% a la industria.

En los últimos meses se registraron cierres de plantas, despidos y recortes en la producción en empresas como Emilio Alal, Grupo Dass, Eseka S.A. y TN & Platex.

De acuerdo con datos de la Fundación Pro Tejer basados en estadísticas del Indec, la producción textil registró una de las caídas más profundas de la industria manufacturera, con un descenso interanual del 36,7% en noviembre de 2025 y del 47,6% en comparación con noviembre de 2023.

En el acumulado de enero a noviembre de 2025, la actividad textil cayó 6,4% interanual y 23,5% respecto de dos años atrás, con retrocesos en todos los eslabones de la cadena productiva. La utilización de la capacidad instalada se ubicó en 29,2%, el nivel más bajo del sector, lo que implica que siete de cada diez máquinas permanecen inactivas.

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