
El hecho ocurrió este jueves por la mañana, cuando la pasajera, identificada como Steffania Saladino, finalizaba un viaje iniciado en Chile y con escala en Neuquén antes de continuar hacia San Juan.
Ex jugador de la "U" y del seleccionado provincial, es recordado como un hombre de club que siempre estuvo presente cuando los colores lo llamaron.
Diario Móvil
El ambiente del deporte sanjuanino se despertó con una noticia que genera una profunda tristeza: la partida de Mariano Ratta. El "Chato", como todos lo conocían, fue mucho más que un deportista; fue un símbolo de lealtad y servicio dentro y fuera de la cancha.
Su trayectoria quedó marcada a fuego en Universitario, el club de sus amores, donde se formó y dejó un legado de entrega. Pero su talento y, sobre todo, su corazón, lo llevaron también a vestir la camiseta del seleccionado sanjuanino, representando a la provincia con el orgullo que solo los grandes de este deporte saben sentir.
Quienes compartieron vestuario o tribuna con él coinciden en una descripción: Mariano era esa persona que siempre levantaba la mano. No importaba si era un partido decisivo o una necesidad logística del club; su respuesta siempre era un "presente". Esa vocación de servicio lo convirtió en una figura respetada por compañeros y rivales de todos los clubes de San Juan.


El hecho ocurrió este jueves por la mañana, cuando la pasajera, identificada como Steffania Saladino, finalizaba un viaje iniciado en Chile y con escala en Neuquén antes de continuar hacia San Juan.

La boxeadora sufrió una descarga eléctrica al tocar un poste, y milagrosamente quedó con vida.

No son alentadoras las expectativas para productores y familias que padecen el mal tiempo.

Ex jugador de la "U" y del seleccionado provincial, es recordado como un hombre de club que siempre estuvo presente cuando los colores lo llamaron.

El cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición y llevaba cerca de 10 días sin vida. La autopsia determinó que se trató de una autoagresión y el hecho generó conmoción entre los vecinos del barrio.
