Una mujer sufrió un mes de acoso y violencia: su expareja fue condenada, pero seguirá en libertad

Según denunció ante la Justicia, la convivencia se había vuelto insostenible debido a los episodios de violencia y al consumo de drogas del hombre.

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Una mujer de Albardón vivió un mes de hostigamientos y episodios de violencia por parte de su expareja, Federico Valdivieso, un albañil de 30 años oriundo de Chimbas, luego de decidir separarse tras 13 años de relación. Según denunció ante la Justicia, la convivencia se había vuelto insostenible debido a los episodios de violencia y al consumo de drogas del hombre.

La ayudante fiscal de la UFI CAVIG, Silvina Zogbe, informó que la mujer solicitó medidas de protección el 14 de octubre de 2025 en la Comisaría 18ª. El Juzgado de Paz de Albardón otorgó de inmediato la exclusión del hogar y la prohibición de acercamiento, que Valdivieso desobedeció reiteradamente.

El primer incumplimiento ocurrió el 24 de octubre, cuando el hombre se presentó en el domicilio y se negó a retirarse. Fue aprehendido y el caso llegó a Flagrancia, donde obtuvo una suspensión de juicio a prueba (probation), con la obligación central de no acercarse a la víctima.

Una semana después, el 31 de octubre, la mujer escuchó ruidos en su casa y encontró a Valdivieso dentro del comedor. Según relató, el hombre se mostró violento, le exigió explicaciones sobre “con quién estás” e intentó golpearla. La víctima huyó para pedir ayuda a una vecina; cuando llegó la Policía, él ya había escapado. Este episodio dio lugar a una nueva investigación de CAVIG.

Tras un breve período de calma, el 23 de noviembre, alrededor de las 6:20, Valdivieso volvió a irrumpir en la vivienda y afirmó que “de ahí no se iba a mover”. Al día siguiente regresó nuevamente y fue detenido por los policías.

En el fuero de Flagrancia, la Justicia revocó la probation y le impuso una condena de un mes de prisión en suspenso. No fue liberado de inmediato porque CAVIG lo buscaba por los hechos previos. Este viernes, en una nueva audiencia, el acusado aceptó una pena adicional de seis meses condicional, dictada por la jueza Flavia Allende.

Las penas fueron unificadas en una condena única de siete meses de prisión condicional. El acusado no quedó detenido, dado que el delito juzgado en Flagrancia —el que motivó la revocación de la probation— ocurrió después de los hechos por los que recibió la última pena, lo que impidió que la condena se convirtiera en efectiva.

La víctima continúa bajo medidas de protección, mientras la Justicia mantiene activa la restricción y el seguimiento del caso ante el riesgo persistente de nuevos episodios de violencia.

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