Con Fernández el ASADO subió un 762% y un 125% desde que asumió MASSA como ministro de Economía

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Los números lamentables fueron rescatados por un relevamiento a nivel nacional. 






Foto de archivo: DIARIO MÓVIL.

El asado ya pasó a ser un lujo, para quienes pueden comerlo cada fin de semana o en ciertas ocasiones. Desde que asumió el actual Gobierno, sufrió un desproporcionado aumento. Pues, en diciembre del 2019, cuando finalizaba la gestión de Mauricio Macri como presidente, el kilo de asado costaba $290 mientras que esta semana supera los $2.500.

Esto representa que durante la gestión de Alberto Fernández como mandatario, sufrió un incremento del 762%, mientras que desde que está Sergio Massa como ministro, hace poco más de un año, sufrió un alza de 125%.

Estos datos fueron brindados por un relevamiento hecho por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). El mismo, indica que en noviembre de 2019 el precio del asado de tira en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) era de 266,82 pesos por kilo, mientras que en agosto de 2023 saltó a 2.509,5 pesos, lo que representó un incremento del 840,5%.

En los últimos doce meses, desde agosto de 2022 al mismo mes de este año, la suba de la carne de vaca en el AMBA subió 124,9%.

En agosto, los precios de los distintos cortes de carne vacuna subieron 30,2% en el AMBA.

En cambio, el precio del pollo fresco aumentó 16,1% en agosto 2023 con respecto a julio y un 118,2% interanual, mientras el precio del pechito de cerdo subió 19,6% y 105,4% respectivamente.

Estos datos se reflejaron en las fuerte suba de la canasta alimentaria, que se disparó 17% en agosto, según el INDEC.

De acuerdo con los datos del IPCVA, en los barrios de nivel socioeconómico alto los precios de la carne de vaca subieron un 24,9%, pero en los de nivel medio trepó 31,5% y en los de nivel bajo, un 31,3%. Es decir, la suba impactó más fuerte sobre la población de menor poder adquisitivo.

En agosto, la carne de novillito registró un alza del 26%; la de vaquillona y ternera, un 36.1%; mientras que la de novillo se disparó un 39.8%. En tanto, los precios de los animales livianos de consumo minorista aumentaron, en promedio, el 29,1% respecto de julio. Por su parte, el precio de la media res tuvo una variación mensual del 36,5% y del 119,8% versus agosto de 2022.

Si se analiza por zonas, los precios de la carne vacuna mostraron alzas en todas las del AMBA: en el sur de Gran Buenos Aires (GBA) llegaron al 34,6%; en Capital al 26,8%; en el norte de GBA al 24% y en el oeste del GBA al 35,4%.

Respecto de los distintos puntos de venta, durante agosto se registraron diferencias: en las carnicerías los precios subieron un 36,2% en relación a julio y acumularon un 126,9% anual, mientras que en los supermercados se incrementaron un 17,4% mensual y un 120,8% en un año.

Los cortes que más aumentaron en el octavo mes de 2023 fueron los que llevan los consumidores con menor poder adquisitivo: la picada común, con el 39,9%; el osobuco con 32,3% y la tortuguita con 34,3%.

El peceto tiene un precio de $3.410 el kilo, y cuesta $275 más en los supermercados que en las carnicerías, indicó el IPCVA.

Lo mismo ocurre con la colita de cuadril, que cuesta $2.906, y está $167 más cara en los súper que en las carnicerías, 5% más.

En contraposición, el precio de la falda ($1.522) es un 45,6% más barata en los supermercados, llegando a una diferencia de $793,6, así como la picada común ($1.612), que cuesta un 40,1% menos con $763,1 menos.

La nalga ($3.096), uno de los cortes más demandados usado para hacer milanesas, en cambio, es un 7,9% más barata en las carnicerías, donde ronda los $250,46 menos.

En cuanto a las otras carnes, de acuerdo con el relevamiento, en el AMBA el pechito de cerdo ($1.688) cuesta $47.11 menos en las carnicerías (2.8%); y el pollo entero ($798 el kilo), $209.3 más barato en las grandes superficies (24.1 %).

En los primeros ocho meses del año el precio de la carne vacuna fue un 17,5% inferior al registrado un año atrás en relación con el de la carne aviar.

Es decir, en 2022 se podían adquirir 3,5 kilos de pollo fresco entero con un kilo de asado, pero en agosto de 2023, la capacidad de compra se redujo a 2,9 kilos. Frente al pechito de cerdo, en tanto, el asado mostró un precio relativo un 5,3% inferior al registrado un año atrás, y el poder de compra de la carne de vaca pasó de 1,5 a 1,4 kilogramos de carne de cerdo comparando los ocho primeros meses de 2023 contra 2022.

NA
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