En Egipto, el guía supremo de Hermanos Musulmanes y otros 682 simpatizantes y miembros del movimiento islamista egipcio fueron condenados a muerte por un ataque perpetrado contra una comisaría en 2013.
El tribunal de la ciudad de Menia conmutó también la pena de muerte impuesta en marzo a 492 acusados por cadena perpetua y ratificó la pena capital para los otros 37.
Conocido el fallo, familiares y amigos de los condenados estallaron en llanto y gritos alrededor del edificio del tribunal, al tiempo que se produjeron desmayos masivos que por momentos hicieron tambalear el fuerte operativo de seguridad montado en torno al edificio judicial.
Estos casos y la celeridad con la que los jueces adoptaron la decisión, provocó una ola de críticas de grupos defensores de derechos humanos y de Naciones Unidas.
Cada juicio se completó en cuestión de horas y los tribunales impidieron que los abogados defensores presentaran sus alegatos, según denunció la Human Rights Watch.
La mayoría de los acusados fueron juzgados en ausencia, pues sólo 70 de los condenados están bajo custodia de las autoridades. Un observador del juicio de la organización de derechos humanos Amnistía Internacional , comentó que el juez Said Yussif parecía furioso durante la audiencia.
La información fue difundida por el funcionario a través de sus redes sociales, donde destacó el trabajo coordinado de las representaciones diplomáticas argentinas.
El hecho se produjo alrededor de las 19:30 horas sobre Ruta Nacional 20, a unos 500 metros al este de calle Caico, según el informe oficial de la UFI de Delitos Especiales.