El economista sostuvo que el FMI "tiene una visión de la economía desde la perspectiva monetaria, sin tomar en cuenta los problemas del desarrollo", y consideró que sus recomendaciones "carecen de significación como orientación de una buena política económica".
Ferrer remarcó que no hacerle caso al FMI "no significa que no haya que atender los problemas de la macroeconomía".
"Argentina necesitará una combinación similar de políticas macroeconómicas más restrictivas, un tipo de cambio más débil y un menor nivel de distorsiones macroeconómicas para sentar las bases de un retorno a la estabilidad y al crecimiento", dijo el organismo en su informe Perspectivas Económicas del Hemisferio Occidental que presentó.
Por su parte, Ferrer indicó que "hay que aceptar que hay cosas que son incorregibles y el Fondo es una de ellas", y afirmó que ese organismo "tiene una visión sesgada de la realidad".
A su criterio, lo que dice el FMI "hay que tomarlo como una información y seguir haciendo lo que uno tiene que hacer y, sobre todo, tener la prudencia de no deberle nada al Fondo, que es lo que Argentina ha hecho".
Subrayó que haber cancelado la deuda con ese organismo "permitió evitar que vengan periódicamente los funcionarios del Fondo a decir qué es lo que hay que hacer, que es lo que sucedió en la época en que estábamos endeudados, con las consecuencias que hemos vivido".
Ferrer remarcó que no hacerle caso al FMI "no significa que no haya que atender los problemas de la macroeconomía".
Puso de relieve que "Argentina salió en estos años después de la crisis de 2001, poniéndose de pie con sus propios recursos y sin pedirle nada a nadie, desembarazándose de las presiones de los mercados financieros, con la reestructuración de la deuda, sacándose de encima las condicionalidades del Fondo".
"Ha recuperado la libertad de un país soberano", concluyó el economista.
Los imputados acordaron una reparación económica de $1.000.000 para cada damnificado, pero una disputa entre Fiscalía y el juez de Garantías frenó la homologación del acuerdo.
Roberto Dany Sarmiento y su esposa, Myriam Muñoz, aceptaron una pena de tres años de prisión condicional en el marco de la causa iniciada tras una transferencia duplicada realizada por una minera.