Amparados por un programa nacional, los presos que tengan “buena conducta” podrán vivir en casas para 4 a 6 personas dentro del penal.
El Penal de Chimbas hará modificaciones en sus instalaciones y beneficiará a los internos que se destaquen por su buena conducta amparados bajo el programa nacional “Casa por Cárceles”.
Los internos que se hayan portado bien durante su condena y que se encuentren en la última etapa de la pena que cumplen podrán vivir en casas. Además, este es un beneficio que se le dará a quienes tengan salidas transitorias, de manera que se acorta la brecha entre estar preso y no estarlo.
“El objetivo es darle al interno la posibilidad de que tenga un alojamiento similar al de una casa, donde podrían vivir de 4 a 6 presos. Esto sería destinado a los que tienen salidas transitorias para que se vayan readaptando a la sociedad y a las tareas diarias que deben hacer en ella”, explicó Oscar Ghilardi, director del Penal de Chimbas.
Es que en el servicio penitenciario faltan celdas y por esto se está comenzando a trabajar en la construcción de pabellones, como también en la refacción a cero de las celdas que hay en la actualidad. Aprovechando estas modificaciones edilicias, se pensó en beneficiar a los reos con casas para que vivan con más comodidad, como lo harían estando en libertad.
Con ocho años de servicio, le quedan dos más antes de jubilarse y pasar definitivamente a vivir con quien lo acompañó durante gran parte de su carrera.
Un informe de Comerciantes Unidos de San Juan reveló una caída del 15% en las ventas y del 20% en la rentabilidad. El sector espera una recuperación en junio.
La directora del Instituto Provincial de la Vivienda, Elina Peralta, confirmó que el organismo tiene identificadas entre 300 y 400 viviendas deshabitadas.
El nuevo esquema formará parte del paquete de financiamiento impulsado por Marcelo Orrego y apunta a un sector que suele quedar fuera tanto de los planes habitacionales como de los créditos hipotecarios.
La víctima fue identificada como Jorge Domínguez, de 53 años. El hecho ocurrió en una vivienda del barrio Dique I y es investigado por la UFI de Delitos Especiales.
El episodio ocurrió frente a Emicar y quedó filmado por testigos. Mientras un hombre era reducido por un efectivo, una mujer intentó impedir el traslado y denunció haber sido empujada.