Tras el perjudicial robo denunciado durante la tarde del pasado jueves 6 de agosto, la comunidad religiosa de la Parroquia Nuestra Señora de La Merced logró recaudar la suma de $1.853.570 mediante una rápida colecta solidaria impulsada para atenuar las pérdidas registradas en el templo.
El hecho delictivo ocurrió en las instalaciones ubicadas en la intersección de Caseros y Rivadavia, en pleno centro sanjuanino. La encargada de la administración, Nora Guevara, advirtió lo sucedido al inspeccionar el sector de oficinas situado detrás del templo y constatar que un secreter había sido violentado. De aquel mueble sustrajeron aproximadamente $3 millones que correspondían a limosnas y donaciones acumuladas.
Las primeras actuaciones quedaron a cargo de la Comisaría 3ª y bajo la instrucción de la UFI Delitos contra la Propiedad. Entre las hipótesis principales se analiza si los autores aprovecharon que el templo permanece abierto al público para infiltrarse en las dependencias administrativas sin llamar la atención, ya que hasta la fecha no se ha precisado el momento exacto ni la modalidad de ingreso.
Frente al duro impacto económico, allegados y feligreses organizaron de inmediato la campaña bajo la consigna “¡Ayudemos a nuestra querida parroquia!”. La iniciativa se difundió en redes sociales y la recepción de fondos se canalizó a través de una cuenta de Mercado Pago con vigencia hasta el miércoles 12 de agosto, solicitando además el envío de los comprobantes.
Los resultados finales de la colecta se dieron a conocer públicamente este sábado. Desde la organización parroquial expresaron su profundo agradecimiento a cada vecino y devoto por el masivo respaldo recibido, remarcando que “la solidaridad de los fieles comenzó a hacerse sentir luego del millonario golpe que sufrió la Parroquia Nuestra Señora de La Merced”. Aunque las investigaciones judiciales continúan para dar con los responsables del hecho, el aporte comunitario permitió amortiguar de manera considerable el déficit financiero causado.
La pequeña fue encontrada dentro de la piscina en una vivienda de Villa América. Un vecino y efectivos policiales intentaron asistirla, pero falleció luego en el Hospital Rawson.
El acusado, de 25 años, fue imputado luego de una investigación iniciada a partir de reportes internacionales. La Justicia le impuso reglas de conducta y le prohibió salir de la provincia sin autorización.
El joven tiene 17 años y fue señalado como uno de los dos sujetos que habrían amenazado con un arma a un conductor de Uber para sustraerle su motocicleta en el barrio Teresa de Calcuta.
El ejemplar fue encontrado junto al Museo Franklin Rawson. Proteccionistas intentaron asistirlo, pero ya había fallecido y presentaba heridas compatibles con un atropello.