La nota en el celular del sanjuanino acusado por femicidio: "No aguantaba más"

El mensaje fue encontrado durante las pericias realizadas tras la detención de Matías Marín. La Fiscalía aclaró que el escrito no anticipaba el crimen, pero sí reflejaba su estado emocional y será incorporado a la investigación.
Diario MóvilDiario Móvil

6c58c1de-8204-4371-891e-9c315036199d

La investigación por el femicidio de Gemma Álvarez incorporó un nuevo elemento de prueba luego de la detención de Matías Exequiel Marín. Durante el análisis de su teléfono celular, los investigadores encontraron una nota en la que el acusado expresaba que "no aguantaba más la situación" y pedía perdón a su madre y a su hija.

El hallazgo comenzó a ser evaluado por la Fiscalía de Delitos Especiales. Sin embargo, el fiscal Iván Grassi aclaró que el contenido del mensaje no constituye una confesión ni hace referencia directa a una intención de asesinar a su expareja, aunque sí podría aportar información sobre el estado emocional en el que se encontraba antes del hecho.

Mientras avanza la investigación, los peritos continúan reuniendo evidencia para presentar en la audiencia de formalización. En ese marco, Grassi explicó que una de las prioridades es determinar si existen rastros biológicos que vinculen directamente al acusado con el ataque.

"Se está trabajando intensamente en tratar de recolectar las muestras corporales, todo tipo de pericias sobre el cuerpo, a ver si encontramos ADN de la víctima en el cuerpo de él también", sostuvo el fiscal, quien indicó que esos resultados serán incorporados a la causa antes de solicitar la imputación formal.

La causa también reconstruye el contexto previo al crimen. Gemma y Marín habían mantenido una relación de 12 o 13 años y tenían una hija en común. Además, la mujer había denunciado amenazas en el Centro de Abordaje de Violencia Intrafamiliar y de Género (CAVIG) y existía una restricción de acercamiento vigente. Según la información reunida hasta el momento, la víctima había manifestado que nunca había sufrido agresiones físicas, aunque sí episodios de amenazas, un antecedente que ahora forma parte del expediente judicial.

El ataque ocurrió el jueves por la mañana en la Costanera, en inmediaciones del Predio Ferial de Chimbas. De acuerdo con la hipótesis de la Fiscalía, Marín interceptó a Gemma cuando circulaba en motocicleta, la embistió con un Volkswagen Gol Trend y luego la atacó con un arma blanca, provocándole 31 heridas de arma blanca que le causaron la muerte en el lugar.

Durante las primeras horas de la investigación surgieron versiones sobre un posible disparo de arma de fuego. No obstante, Grassi descartó esa posibilidad y explicó que la detonación fue realizada por un funcionario del Servicio Penitenciario que prestaba servicio en una central eléctrica ubicada a unos 300 metros del lugar. Según indicó, el agente escuchó los gritos de auxilio de la víctima y efectuó un disparo en ese contexto, por lo que el arma de fuego no fue utilizada por el agresor.

Tras el ataque, Marín abandonó el vehículo y permaneció prófugo durante varias horas. La búsqueda incluyó drones, personal policial y distintos rastrillajes hasta que, alrededor de las 21 del jueves, un vecino lo reconoció cuando intentaba acercarse a un domicilio conocido y alertó a la Policía. El acusado fue detenido sin oponer resistencia y quedó alojado bajo custodia.

Al momento del arresto presentaba diversas lesiones. La Fiscalía intenta establecer si esas heridas fueron autoinfligidas o si se produjeron durante algún episodio ocurrido mientras permanecía oculto.

Con los elementos reunidos hasta ahora, el Ministerio Público sostiene que se trató de un femicidio y solicitará que Marín permanezca en prisión preventiva, mientras continúan las pericias y la reconstrucción de los hechos que culminaron con el asesinato de Gemma Álvarez.

Lo más visto