
“Me salían los mechones”, contó la joven tras el ataque, que terminó con intervención policial y actuación de flagrancia.
Fue hallado culpable de amenazar con un arma de fuego al novio de su expareja y deberá cumplir reglas de conducta para mantener la condena en suspenso.
Diario Móvil
Un violento episodio motivado por celos terminó con una condena a seis meses de prisión condicional para Víctor Antonio Aguilera, quien admitió su responsabilidad en un ataque ocurrido en el departamento Pocito contra el novio de su expareja, el pasado 18 de enero.
La sentencia fue dictada este jueves en el marco de un juicio abreviado, donde el juez Juan Gabriel Meglioli declaró culpable al imputado por los delitos de amenazas simples y tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil. Al no registrar antecedentes penales, el magistrado dispuso su libertad bajo estrictas condiciones.
Según se expuso en la audiencia, el hecho se produjo cuando Aguilera se acercó a la víctima a bordo de un Fiat Palio y, desde el interior del vehículo, lo amenazó de muerte. “Te voy a meter un corchazo”, le dijo mientras le exhibía un revólver que llevaba en el asiento del acompañante.
El conflicto tuvo un segundo episodio al día siguiente, cuando el denunciante se encontraba en la puerta de su domicilio y volvió a ver pasar al agresor. Sin embargo, al advertir la presencia del hermano de la víctima y verse en desventaja, Aguilera optó por retirarse del lugar sin concretar nuevas amenazas.
La denuncia fue radicada el 20 de enero, lo que derivó en que el fiscal de la causa, Mariano Carrera, solicitara una orden de allanamiento, secuestro y detención. El procedimiento se llevó a cabo el 23 de enero y, si bien el imputado no fue localizado en ese momento, se logró el secuestro de armas y municiones. Días después, Aguilera se presentó voluntariamente ante la Justicia y arribó a la audiencia en calidad de detenido.
Durante el allanamiento, la Policía incautó una carabina calibre 22 marca Batán, con número de serie visible, dos vainas servidas calibre 22, nueve cartuchos calibre 22 largo, tres cartuchos calibre 7 y dos cartuchos calibre 12, todo lo cual quedó bajo cadena de custodia judicial.
Las consultas realizadas ante la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC) confirmaron que el condenado no contaba con autorización legal para la tenencia de armas, ni él ni ningún integrante de su grupo familiar.
En el debate, el Ministerio Público Fiscal estuvo representado por José Tomás Plaza, mientras que la defensa particular fue ejercida por Romina Gabriela Olivares López. Como parte de la condena en suspenso, Aguilera deberá cumplir reglas de conducta, entre ellas la prohibición de realizar actos molestos o de acercarse a las víctimas a una distancia menor a 300 metros, bajo apercibimiento de perder el beneficio otorgado.


“Me salían los mechones”, contó la joven tras el ataque, que terminó con intervención policial y actuación de flagrancia.

El hecho fue advertido por el propietario del lugar, quien dio aviso a la Policía luego de recibir una alerta de un vecino.

El siniestro vial ocurrió a unos tres kilómetros del portal de ingreso al camino, cuando una familia de cuatro personas regresaba a la Argentina.

El empleado, de 23 años, resultó ileso y las cámaras de seguridad habrían captado la secuencia del robo.

El hombre se encontraba en completo estado de abandono. Esta tarde, una Trabajadora Social lo asistirá.
