
“Me salían los mechones”, contó la joven tras el ataque, que terminó con intervención policial y actuación de flagrancia.
El incidente se inició dentro del local nocturno y se extendió hasta la vía pública, lo que motivó la intervención policial.

Tres hermanos protagonizaron un violento episodio durante la madrugada de este miércoles en un boliche ubicado sobre avenida Libertador, en la localidad de Desamparados. El incidente se inició dentro del local nocturno y se extendió hasta la vía pública, lo que motivó la intervención policial.
Según informaron fuentes policiales, los involucrados se encontraban en estado de ebriedad y comenzaron a generar disturbios en el interior del boliche, por lo que el personal de seguridad decidió retirarlos del lugar. Una vez en la vereda, los desórdenes continuaron y se intensificaron.
Ante la situación, los empleados del local dieron aviso a un móvil policial que patrullaba la zona. Al ser entrevistados por los efectivos, los tres hombres manifestaron ser policías, por lo que se les solicitó la correspondiente credencial. Solo uno de ellos pudo acreditar su pertenencia a la fuerza: se trata de Francisco Olivares, de 33 años, cabo de la Policía de San Juan y con prestación de servicios en el D-2. Sus hermanos, Lucas Emanuel Olivares (33) y Enzo Ariel Olivares (27), no lograron justificar lo que habían afirmado.
El hecho ocurrió alrededor de las 5:30 en la puerta del boliche Renata, ubicado sobre avenida Libertador, al oeste de calle Ameghino. Como consecuencia, los tres fueron trasladados a la Seccional 4ª.
En el procedimiento intervino inicialmente la Base del Sistema Acusatorio y luego la UFI Flagrancia, desde donde se resolvió no avanzar con una causa penal. El fiscal Carlos Rodríguez dispuso la confección de actas contravencionales.
Finalmente, el Juzgado de Faltas de Primera Nominación labró actas por estado de ebriedad y desorden en la vía pública, y en el caso de dos de los involucrados, también por hacerse pasar por miembros de una fuerza de seguridad.


“Me salían los mechones”, contó la joven tras el ataque, que terminó con intervención policial y actuación de flagrancia.

El hecho fue advertido por el propietario del lugar, quien dio aviso a la Policía luego de recibir una alerta de un vecino.

El siniestro vial ocurrió a unos tres kilómetros del portal de ingreso al camino, cuando una familia de cuatro personas regresaba a la Argentina.

El empleado, de 23 años, resultó ileso y las cámaras de seguridad habrían captado la secuencia del robo.

El hombre se encontraba en completo estado de abandono. Esta tarde, una Trabajadora Social lo asistirá.
