
La víctima, de 65 años, fue sorprendida cuando salió a revisar el medidor de luz. Los delincuentes la amenazaron, la golpearon y la maniataron para robarle dinero y numerosos objetos de valor.

"Todos los estudiantes están a salvo", expresó en una ronda de prensa en la que dio detalles de por qué se tomó la drástica decisión.







