
El DT de la Selección argentina viajó a la ciudad santafesina para reunirse con su familia después del Mundial.

"Pasábamos mucho tiempo juntos. Viajábamos mucho. En Sudáfrica, por ejemplo, compartimos el día a día. Compartí con él mis sueños, mis valores, mi forma de ser". (Branca)
En aquel momento, la otra cara de la familia Puccio era totalmente desconocida por sus amigos y allegados. "Nunca imaginé lo que era Alejandro en realidad: un monstruo, un asesino, un traidor", lamenta Branca.











