
El jefe del Comando Central de Estados Unidos señaló que los ataques iraníes han seguido disminuyendo.

"Y quiero decirles, quiero ser muy claro, como lo fue san Juan Pablo II: pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América", exclamó.
"Hubo pecados y abundantes, pero por eso pido perdón, pero donde hubo pecado sobreabundó la gracia".










