Colangüil, sitio histórico que propició el exilio para Cornelio Saavedra
unnamed-1 La localidad iglesiana de Colangüil fue escenario del exilio de unos de los considerados “Padres de la Patria”. Se trata de Cornelio Saavedra quien, por ser perseguido en Chile por las fuerzas de la corona española y el pedido de captura en Argentina, se refugió en esta localidad. Allí se encuentra el bicentenario manzano histórico y la casa en donde vivió el prócer.
La localidad Colangüil, en el departamento Iglesia, atesora el recuerdo de una curiosidad histórica. En este lugar fue refugio y asilo de uno de los próceres más importantes del país. Se trata de Cornelio Saavedra, quien luego de ser desterrado de Chile vivió en esta localidad en 1814. Por ese entonces Colangüil era de difícil acceso para los enemigos, por lo que propició de escenario para la seguridad del prócer junto a su familia.
Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta de Gobierno patrio y luego comandante del Ejército del Norte, debió refugiarse en este lugar en 1814, cuando exiliado en Chile por causa de los patriotas porteños tuvo que huir cuando los realistas tomaron Rancagua. Según los cronistas, con suma prisa, Saavedra y su hijo Agustín, de 10 años, pasaron a la provincia de San Juan, precisamente a la inhóspita localidad Colangüil. Ahí se reencontraron con el resto de la familia.
Este distrito, además, tiene un gran valor patrimonial pues al ingresar al lugar, se encuentra el medio de la plaza de esta localidad un árbol, declarado como Manzano Histórico. Según los historiadores, bajo sus sombra descansó el prócer durante su exilio.
El doble cruce de Los Andes de Saavedra
La historia poco conocida del exilio de Saavedra comenzó allá por 1811, cuando Cornelio parte al Alto Perú para hacerse cargo del Ejército del Norte. Mientras tanto, en Buenos Aires se conformaba la creación de un nuevo gobierno que reemplazara a la Junta Grande, presidida por Saavedra. Se trataba del Primer Triunvirato.
Además Saavedra fue sustituido del mando del mencionado Ejército del Norte y en su reemplazo se designó Juan Martín de Pueyrredón. Es por ello que el Primer Triunvirato ordenó su traslado a la ciudad de San Juan. Sin embargo las persecuciones no cesaron. El pseudónimo de traidor recaía sobre las espaldas de Saavedra, a quien se le adjudicaba ideas monárquicas, además de otras acusaciones “anti patria”.
Es por ello que en 1814, Gervasio Antonio de Posadas, primer Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata ordena el arresto de Saavedra. De allí que Cornelio huye a Chile, aunque no por mucho tiempo. La victoria de las fuerzas españolas sobre las de Bernardo O’Higgings en territorio chileno desató la persecución con ideas de liberación de la Corona Española por lo que debió de huir de territorio chileno.
Así fue como, en compañía de su hijo, cruzó nuevamente la cordillera de Los Andes hacia la provincia de San Juan, precisamente en Colangüil, en donde pudo alejar las fuerzas persecutoras.
Ruinas que cuentan una historia
La casa de Saavedra en Colangüil actualmente se encuentra casi en ruinas. Se trata de una construcción del tipo rancho con paredes de barro apisonado y techo a dos aguas de barro y paja sobre la armadura de ramas. Humilde y baja, como todas las del lugar, con las puertas mirando al norte.
El tiempo le ha hecho estragos y se mantiene en pie debido a la tradición transmitida de padres a hijos que la conservó como parte del recuerdo de que esa era la “casa del prócer de mayo” y fue objeto de cuidados especiales. Afuera de la casa, a unos pocos metros, Saavedra había levantado un oratorio, y por dentro el rancho contaba con dos habitaciones: dormitorio y cocina, y aireada con un único ventanuco.
El operativo se realizó a 3.550 metros de altura, en la Mina El Zancarrón, en plena Cordillera. Parte de la banda escapó a los tiros y logró huir hacia Chile.
El hombre, de 48 años y oriundo de Mendoza, fue encontrado tirado al costado del camino con sus pertenencias desparramadas. Investigan si fue un accidente o un problema de salud.