
La categoría inicia con fusiones, regresos y equipos que amplían la competencia.

El entrenador del Manchester United, Louis Van Gall, impuso un nuevo código de convivencia para el vestuario, buscando que los futbolistas sólo se concentren en jugar.
De esta manera, el encargado de dirigir tácticamente al equipo inglés le exigirá a todos sus jugadores que entreguen sus celulares la noche anterior a los partidos. Además, tampoco se podrá llegar tarde al desayuno, ya que la sanción será no poder jugar el próximo partido.
Los "Diablos Rojos" se armaron como para dar el golpe y, como mínimo, volver a clasificarse a una competencia internacional, ya que no disputará la Champions League esta temporada.










