Profundo dolor por la muerte de una nena sanjuanina que se viralizó por su entrega

Su madre confirmó la noticia con un triste mensaje. Ella peleaba contra una enfermedad oncológica. Los detalles del conmovedor caso. 
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Con profundo pesar, en las últimas horas se conoció la triste noticia de la muerte de Micaela González, la pequeña sanjuanina de 5 años que luchaba contra una grave enfermedad oncológica. La niña se había convertido en un símbolo de esperanza a fines de 2025, cuando una marcada mejoría en su salud tras un tratamiento médico y las constantes oraciones a San Carlo Acutis conmocionaron a todo el país.

El padecimiento de la menor comenzó cuando los médicos le detectaron un complejo e inoperable tumor cerebral que se extendía de forma invasiva, otorgándole una perspectiva de vida de apenas seis meses. Frente a este duro escenario, Samantha Sánchez Hurtado y su esposo debieron trasladarse a Buenos Aires para internarla en el Hospital Garrahan. Allí se confirmó el cuadro y la pequeña inició sesiones de radioterapia con la meta de frenar el avance del tumor.

Durante este difícil proceso, la fe jugó un papel central para la familia. Según trascendió, el creyente mendocino Carlos Bach los acercó a la figura de Carlo Acutis. La madre de la niña relató en su momento cómo encaró ese acompañamiento espiritual: “Nunca me impuso una oración. Recuerdo que me decía: ‘hablale como si fuera una persona más que tenés enfrente. Él ha hecho muchos milagros. Pedile que ayude a Mica, que sane’”. Con el paso de los días, recibieron una estampita con una reliquia y una medalla del joven santo. “Yo hablaba con él en la noche y con Mica, le pedíamos a él, a Dios y a la Virgencita por sanación y que ayudara a los médicos”, recordó Samantha.

Micaela y su mamá
Micaela y su mamá

A medida que avanzaba la radioterapia, la salud de la menor comenzó a mostrar signos positivos de vitalidad y energía. El 10 de septiembre de 2025, la niña completó su última sesión del tratamiento y debió esperar varias semanas para realizarse una resonancia de control. El 22 de octubre de ese mismo año, los profesionales del Hospital Garrahan constataron con sorpresa que la masa tumoral se había reducido al mínimo, quedando reducida a “un hilo que apenas se ve”. La recuperación de la pequeña fue calificada como una mejoría inexplicable y atribuida por sus allegados a la intercesión del beato, lo que le permitió regresar a San Juan e incluso participar del acto de egreso de su jardín de infantes.

Sin embargo, a pesar del alentador avance de aquellos meses y de mantener controles médicos constantes, en las últimas horas la salud de la pequeña sufrió una descompensación fatal. Tras confirmarse el deceso, su madre se despidió con emotivas palabras a través de las redes sociales: “Mi vida se fue contigo, contigo siempre voy a estar, pronto estaremos juntas otra vez, te amo al infinito y mucho más allá”.

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