Femicidio de Camila: estaba embarazada y revelaron cómo encontraron la escena del crimen

Se conoció que Camila Vecchiarello estaba embarazada, que existía un acta de matrimonio entre ambos y cómo se produjo el hallazgo en el departamento.
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La audiencia de formalización contra Carlos Gonzalo Riveros por el femicidio de Camila Agustina Vecchiarello reveló este miércoles nuevos y relevantes datos sobre el crimen ocurrido en Barreal. Durante la exposición de la Fiscalía se informó que la joven de 26 años estaba embarazada al momento de su muerte y que en la causa consta un acta de matrimonio entre ella y el acusado, mientras se reconstruyeron las comunicaciones posteriores al hecho y la manera en que un amigo de Riveros y el encargado del complejo ingresaron al departamento y encontraron la escena.

Riveros, de 25 años y oriundo de Tartagal, Salta, compareció este miércoles ante el juez después de permanecer detenido desde el domingo. La Fiscalía avanzó con la acusación por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en una audiencia que permitió conocer parte de los elementos reunidos durante los primeros días de investigación.

Camila era oriunda de Rosario y había llegado a San Juan para formarse como aspirante a Gendarmería Nacional. Durante ese proceso conoció a Riveros, quien también había ingresado a la formación, y ambos terminaron viviendo en un departamento de calle Cordillera de Ansilta al 48, en Barreal. Hasta ahora se conocía que mantenían una relación, pero durante la audiencia la Fiscalía incorporó un dato adicional: existiría un acta que acredita el matrimonio entre ambos.

La investigación sostiene que Camila murió como consecuencia de múltiples heridas provocadas con un elemento punzocortante, con lesiones principalmente en cuello, rostro y manos. Estas últimas fueron consideradas inicialmente compatibles con heridas defensivas. Las lesiones habrían provocado un shock hipovolémico que terminó ocasionándole la muerte. En el departamento fueron secuestrados dos cuchillos con manchas de sangre, teléfonos celulares y otros elementos que forman parte de las pericias.

A esa reconstrucción se agregó este miércoles uno de los datos más relevantes conocidos desde el inicio de la causa: según manifestó el fiscal durante la audiencia, Camila estaba embarazada. La circunstancia pasa a formar parte de los elementos incorporados al expediente mientras continúa la investigación del femicidio.

La exposición fiscal también permitió reconstruir con mayor precisión qué habría hecho Riveros después del crimen. Según se indicó en la audiencia, tras la muerte de Camila, el acusado se habría comunicado con una expareja que se encontraba en Salta y le habría manifestado su intención de quitarse la vida. En la vivienda, además, fue encontrada una carta en la que Riveros habría pedido perdón a sus allegados, escrita cuando el crimen, de acuerdo con la hipótesis de la acusación, ya se había consumado.

Ante esa comunicación, la expareja contactó a un amigo del acusado, también vinculado a Gendarmería, para pedirle que fuera hasta el departamento. Cuando el hombre llegó encontró la puerta cerrada y buscó al encargado del complejo, quien finalmente pudo ingresar utilizando una llave secundaria.

Fue entonces cuando se produjo el hallazgo. El amigo ingresó al departamento mientras filmaba con su teléfono celular y registró la escena que encontraron en el interior. De acuerdo con lo relatado durante la audiencia, en un primer momento creyeron que Camila y Riveros estaban muertos, debido a que el acusado se encontraba sobre el cuerpo de la joven. El encargado dio aviso a la Policía y posteriormente llegó una ambulancia.

Riveros tenía lesiones que son investigadas como parte de un presunto intento de quitarse la vida y fue trasladado para recibir asistencia médica. Sin embargo, pocas horas después fue dado de alta y quedó a disposición de la Justicia, que posteriormente ordenó su detención.

La Fiscalía también intenta establecer qué sucedió durante las horas anteriores al crimen. Los primeros testimonios indican que la pareja habría regresado al departamento cerca de las 23 del sábado, después de haber salido a cenar. Alrededor de la 1:30 del domingo, un vecino del complejo declaró haber escuchado el grito de una mujer. La investigación busca reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda desde entonces hasta el posterior hallazgo.

En paralelo continúan las pericias sobre los teléfonos celulares y dispositivos secuestrados. Entre las líneas que deberán ser comprobadas o descartadas aparece la posibilidad de que Riveros conociera las claves de Camila y tuviera acceso a sus cuentas. Allegados de la joven plantearon dudas sobre algunas publicaciones realizadas desde sus redes sociales después del crimen, aunque esa hipótesis todavía no fue confirmada y dependerá de los resultados de los análisis tecnológicos.

La causa permanece bajo la órbita de la UFI Delitos Especiales, con intervención del fiscal Adolfo Díaz y el ayudante fiscal César Recio. Con Riveros como acusado, la investigación deberá avanzar ahora sobre las pericias, testimonios, comunicaciones y demás evidencias para establecer la secuencia completa de lo ocurrido dentro del departamento.

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