Túnel de Agua Negra: la megaobra que busca atravesar los Andes y unir San Juan con Chile ¿Se hará?

La iniciativa contempla la construcción de dos túneles de unos 14 kilómetros cada uno y apunta a garantizar una conexión permanente entre San Juan y la Región de Coquimbo. 
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El proyecto del Túnel de Agua Negra vuelve a poner en el centro de la escena una de las obras de infraestructura más ambiciosas para la integración entre Argentina y Chile. La iniciativa propone atravesar la Cordillera de los Andes mediante un sistema de dos túneles paralelos que conectarían San Juan con la Región de Coquimbo.

De acuerdo con el diseño previsto, cada galería tendría una extensión cercana a los 14 kilómetros y funcionaría con circulación en un único sentido. Además, ambas estructuras estarían vinculadas mediante pasos transversales destinados a situaciones de emergencia.

Uno de los principales desafíos será la perforación del macizo cordillerano, debido a las características geológicas y a la altura en la que se desarrollaría la obra. Para enfrentar esas condiciones se contempla el uso de enormes máquinas tuneladoras, conocidas como TBM, especialmente adaptadas para trabajar sobre terrenos de gran dureza y bajo importantes presiones.

Esta tecnología permitiría reducir la utilización de los métodos tradicionales de perforación y voladura, además de aportar mayor precisión durante el avance de la obra. El proyecto también contempla sistemas específicos de ventilación, seguridad y evacuación para garantizar el funcionamiento de las galerías.

Más allá del desafío de ingeniería, el Túnel de Agua Negra tiene un fuerte componente estratégico. La conexión permitiría integrar de manera más directa la producción del centro-oeste argentino con los puertos ubicados sobre el Pacífico chileno, fortaleciendo el denominado Corredor Bioceánico.

El objetivo es facilitar especialmente el traslado de minerales, productos agroindustriales y otras cargas con destino a los mercados internacionales, con una alternativa logística que podría reducir tiempos y costos de transporte.

Otro de los puntos centrales es la posibilidad de contar con un paso operativo durante todo el año. El actual Paso Internacional Agua Negra está condicionado por las condiciones climáticas y puede sufrir interrupciones durante el invierno debido a las nevadas. La alternativa subterránea permitiría superar buena parte de esas limitaciones.

La obra, por su magnitud, requiere estudios sobre geología, ingeniería estructural, comportamiento de la montaña y seguridad operativa. El desafío no será solamente perforar la Cordillera, sino construir una conexión capaz de sostener durante décadas un intenso movimiento de cargas entre ambos países.

Si finalmente avanza en los términos proyectados, el Túnel de Agua Negra podría convertirse en una infraestructura determinante para San Juan y en uno de los principales puntos de conexión terrestre entre Argentina y Chile.

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