
Universidad Vóley sostiene su crecimiento desde el semillero y proyecta nuevos desafíos

Universidad Vóley atraviesa una etapa de crecimiento sostenido apoyada en el trabajo formativo. María Eugenia Ramella, Lautaro Aballay y Valentina Martín visitaron Bonus Vóley y contaron cómo funciona una estructura que comienza en mini vóley y se extiende hasta las categorías federadas.
Uno de los avances de esta temporada fue la incorporación de la categoría Sub-12 a la competencia federada. “Hemos logrado que en la Federación nos escuchen y empecemos un poquito más chicas”, explicó Ramella. El objetivo inicial es que las jugadoras puedan sacar desde el fondo de la cancha y comenzar a trasladar al partido los conceptos trabajados durante los entrenamientos.
La magnitud del semillero también marca el presente del club. Universidad cuenta con alrededor de 200 niñas en mini vóley y cerca de 160 jugadores federados entre mujeres y varones. Además, mantiene presencia en los seleccionados sanjuaninos de diferentes categorías. “Cada vez nos reinventamos para poder lograr tener nivel y seguir en el mismo lugar que hemos tenido siempre”, sostuvo Ramella.
La formación también alcanza a quienes empiezan a desarrollarse como entrenadores. Aballay combina sus estudios de Educación Física con el trabajo en mini vóley y las divisiones menores, mientras Martín transita el camino entre jugadora y entrenadora. “Vos tenés los conocimientos porque sabés jugar, pero el tema es transmitirlos y transmitirlos bien”, explicó Valentina.
Para Martín, ese proceso incluye además acompañar emocionalmente a las jugadoras más jóvenes. “Una entrenadora tiene que acompañar en la frustración”, señaló. La jugadora, que llegó a Universidad cuando tenía seis años, identificó al club con conceptos que van más allá de la competencia: “Para mí significa mucha familia, mucha unión y amistad”.
Aballay también destacó el sentido de pertenencia que genera representar a una institución con historia dentro del deporte provincial. “Te pone un poco de presión, pero también es un club de mucha unión, muchas amistades y muy familiar”, expresó.
En el horizonte aparece nuevamente la Liga Federal, aunque esta vez el aspecto económico condiciona la participación. La próxima edición está prevista en Bariloche y supone afrontar costos elevados de traslado y una estadía cercana a los diez días. “Para mí es imposible jugarla en Bariloche. Es mucha plata”, reconoció Ramella.
Entre la formación de nuevas generaciones, la presencia en seleccionados y el desarrollo de entrenadores jóvenes, Universidad busca sostener una identidad construida durante años. El desafío será continuar creciendo sin perder una característica que sus protagonistas repitieron durante la entrevista: competir, formar y mantener al club como una familia.
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