¿Mala praxis? Retiran del cementerio el cuerpo de una beba sanjuanina para realizar una autopsia y ADN

La familia puso en duda la identidad y las circunstancias de la muerte de la niña luego de una cesárea realizada en el Hospital Guillermo Rawson.
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cementerio de ullum
Imagen del Cementerio de Ullum. Foto de archivo. 

La investigación por la muerte de una bebé durante un embarazo atendido en el Hospital Guillermo Rawson sumó un nuevo capítulo este miércoles, luego de que personal policial y judicial retirara el cuerpo de la pequeña del cementerio de Ullum para avanzar con una serie de pericias.

La denuncia fue presentada el martes 18 de agosto ante la UFI Delitos Especiales por Guadalupe Tapia, quien cuestionó la atención recibida durante el tramo final de su embarazo y planteó dudas sobre lo ocurrido después de la cesárea.

La causa, que se encuentra bajo investigación, cuenta con la intervención de la abogada María de los Ángeles Olivera y del fiscal Sebastián Gómez.

Durante el procedimiento realizado en el cementerio participaron integrantes de Policía Científica y de la Brigada de la UFI Delitos Especiales. El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial, donde se realizarán estudios destinados a establecer las circunstancias del fallecimiento.

Uno de los puntos que llamó especialmente la atención de la Justicia fue el planteo realizado por Tapia sobre la identidad del cuerpo que recibió tras el nacimiento.

La mujer aseguró que encontró diferencias en los rasgos físicos de la bebé y manifestó que pudo haberse producido una confusión debido a que, según su versión, otra mujer de apellido Tapia también se encontraba dando a luz en el hospital.

Ante esta situación, se ordenó realizar un cotejo de ADN que permitirá determinar si el cuerpo corresponde efectivamente a la hija de Guadalupe.

La autopsia también será fundamental para conocer las causas y circunstancias de la muerte y aportar elementos objetivos a la investigación.

De acuerdo con el relato de Guadalupe, durante el embarazo había solicitado en reiteradas oportunidades que se le practicara una cesárea. La mujer sostuvo que atravesó un cuadro con contracciones y sangrado y que, posteriormente, comenzó a notar que su bebé había dejado de moverse.

Según su denuncia, la intervención no se produjo de inmediato y finalmente una ecografía determinó que la bebé había fallecido dentro del útero.

A partir de allí surgieron sus cuestionamientos sobre la atención médica y sobre las circunstancias posteriores al nacimiento.

La abogada Olivera también hizo referencia a otro aspecto del relato de su representada. Según contó la letrada, Guadalupe aseguró que durante la cesárea los médicos no le mostraron a la recién nacida y salieron rápidamente del lugar con la bebé.

Por ahora, todos estos puntos forman parte del relato de la denunciante y deberán ser corroborados mediante pruebas.

Las pericias serán claves

Con el cuerpo ya en la morgue, los investigadores esperan los resultados de la autopsia y del análisis genético para avanzar sobre las distintas hipótesis que surgieron a partir de la denuncia.

El ADN permitirá establecer la identidad de la bebé, mientras que la autopsia buscará aportar información sobre las causas de su muerte.

La causa continúa en etapa investigativa y será el resultado de las pericias, junto con la documentación médica y otros elementos incorporados al expediente, lo que permitirá determinar si existió alguna irregularidad o eventual responsabilidad en la atención brindada en el Hospital Guillermo Rawson.

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