
El hecho fue descubierto por un guardia de seguridad que recorría la zona. Los delincuentes ingresaron al establecimiento tras trepar por la parte posterior y forzaron un acceso en el sector de Dirección.
Diario Móvil
La Policía de San Juan reorganizó la distribución de 35 pistolas Taser y capacitó a 120 efectivos para su utilización bajo protocolos específicos.
Estos dispositivos pueden lanzar dos dardos conectados por cables que transmiten una descarga eléctrica y provocan una inmovilización temporal mediante contracciones musculares involuntarias.
El protocolo establece una intervención progresiva: primero se busca disuadir mediante advertencias visuales y verbales y, si la amenaza persiste, se procede al uso del dispositivo.
Además, las cámaras corporales de los agentes se activan al desenfundar la Taser para registrar el procedimiento.







