
Lozano: "Frente a tanto dolor no hay palabras, sino gestos de abrazo y de consuelo"
Diario Móvil
En un clima de profundo recogimiento, el arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, presidió este lunes la misa oficial en homenaje a los cuatro servidores públicos sanjuaninos fallecidos en la tragedia aérea de Valle Fértil. La celebración, realizada en la Iglesia Catedral y solicitada por el Gobierno provincial y la Policía de San Juan, reunió a familiares, amigos, autoridades y compañeros de trabajo de las víctimas.
Antes del inicio de la ceremonia, Lozano explicó que el papel de la Iglesia en un momento de tanto dolor es acompañar a quienes atraviesan la pérdida. Señaló que la Catedral abrió sus puertas para convertirse en un espacio de encuentro y contención para toda la comunidad. "Hay que poder brindar momentos de encuentro, de abrazo, de consuelo, y eso es lo que queremos desde que abrimos las puertas y el corazón de la Catedral en estos días, para que sea un espacio para las familias, los amigos, funcionarios y compañeros de trabajo", expresó.
Consultado sobre el mensaje que deja la Iglesia frente a una tragedia de estas características, el arzobispo sostuvo que no existen discursos capaces de aliviar una pérdida semejante y que la respuesta pasa por la cercanía humana. "El mensaje es la presencia, el abrazo, el poder estar y acompañar. No son mensajes verbales, porque frente a tanto dolor no hay palabras de consuelo, sino gestos de cercanía y de abrazo", afirmó.
Durante la homilía, Lozano destacó que los cuatro fallecidos hicieron del servicio una forma de vida y que su entrega representa un ejemplo para toda la sociedad sanjuanina. Explicó que fueron hombres que eligieron servir al prójimo, asumieron riesgos para proteger a los demás y dejaron un legado de solidaridad, valentía y compromiso que trasciende su partida.
El arzobispo también invitó a transformar el dolor en memoria agradecida y recordó que la muerte no puede borrar el ejemplo de quienes dedicaron su vida a los demás. En ese sentido, afirmó que la comunidad no solo se reúne por la tragedia, sino también para agradecer la vida y el servicio que brindaron.
En el tramo final de la celebración, Lozano pidió consuelo para las familias y esperanza para toda la provincia. Recordó las palabras del Evangelio: "Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos", y aseguró que el ejemplo de estos servidores públicos debe inspirar a las nuevas generaciones a vivir con generosidad y compromiso.





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