fuerza aerea La Fuerza Aérea Argentina conmemora el 10 de agosto el aniversario de su nacimiento, se cumplen hoy 108 años. El alto mando aeronáutico decidió suspender el acto a raíz del accidente aéreo seguido de la muerte del piloto del caza Fightinghawk A4-AR, capitán Gonzalo Britos Venturini.
El 10 de Agosto de 1912 a través de un decreto, del entonces Presidente de la Nación, Roque Sáenz Peña, se creó la Escuela de Aviación Militar, en terrenos de El Palomar, Provincia de Buenos Aires. La institución, desde sus orígenes, tiene como misión específica organizar, mantener y alistar las fuerzas aéreas de la Nación, con el fin de contribuir a la defensa nacional, ejerciendo la soberanía en el espacio aéreo.
La Fuerza Aérea Argentina tuvo su bautismo de fuego el 1 de Mayo de 1982 durante la Guerra de Malvinas.
Lamentablemente, el viernes pasado, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, junto a los cuatro jefes militares de la Fuerza Aérea, dieron el último adiós al piloto del caza Fightinghawk A4-AR, capitán Gonzalo Britos Venturini, durante las honras fúnebres que se llevaron a cabo en la II Brigada Aérea de Paraná. En la ceremonia reservada sólo a familiares directos, en cumplimiento del protocolo de bioseguridad por la pandemia, se despidieron los restos del piloto fallecido el miércoles pasado en Córdoba.
La escuadrilla de aviones Fightinghawks A4-AR en Villa Reynolds, San Luis, cumplió también el rito de homenaje al capitán fallecido con el pasaje de tres cazas en formación, en un instante determinado, uno de los aviones sale de la formación y se eleva hacia el infinito, representando la partida de Britos Venturini a su encuentro con Dios. La pérdida del joven piloto en actos del servicio, estaba cumpliendo tareas de entrenamiento en combate aéreo, “dogfight”, en la jerga de los aviadores militares, conmocionó a la fuerza. El joven piloto se había destacado en las exigencias del vuelo en aviones de combate de alta performance, tuvo el mejor promedio general de egreso del Curso Básico Conjunto de Aviador Militar y del Curso de Estandarización de Procedimientos para Aviadores de Caza.
El deceso del piloto se produjo a consecuencia de una luxación y una sección completa de la médula espinal de la columna cervical. La autopsia sobre el cuerpo del joven aviador, oriundo de Paraná, reveló que llegó a tierra sin vida. El detalle sobre el kit de emergencia o Sipam que se encontró en la misma posición que el piloto caído, revelado por este diario en su edición del miércoles pasado, fue el indicio indubitable de que Britos cayó sin vida. El kit es una parte de los componentes del asiento eyectable que el piloto acciona manualmente una vez que llega a la etapa del descenso en paracaídas. Gonzalo Britos Venturini sufrió la ruptura de la médula espinal al salir del A4-AR Fightinghawk. La médica forense Ana Laura Peiovich pudo determinar, en su examen, que también tuvo una hemorragia arterial en el cuello, que se inició temporalmente antes del seccionamiento de la médula. La muerte se produjo instantes después del momento de la maniobra de eyección. Es probable que no haya soportado el golpe del viento relativo en convergencia con la brusca desaceleración producida al momento de la salida del conjunto asiento-piloto.
El proceso oral se iniciará este martes en Corrientes, a dos años de la desaparición de Loan Danilo Peña. La causa investiga la presunta sustracción y ocultamiento del niño y también el supuesto encubrimiento que habría entorpecido la investigación.
Las jubilaciones de la Anses tendrán en julio un incremento de 2,15% determinado por la inflación de mayo. Con el bono de $70.000, el ingreso mínimo alcanzará los $481.989.
Además declaró tener US$209 mil y un total de casi $944 millones. También figura la deuda con las cuatro mujeres que le prestaron dinero para comprar propiedades.
La Policía realizó 14 allanamientos simultáneos en distintos sectores del departamento. Se incautaron motocicletas con irregularidades, bicicletas, herramientas vinculadas a un robo y seis personas quedaron a disposición de la Justicia.
El sujeto tenía una orden de captura vigente desde abril. Fue localizado por personal de Investigaciones Norte durante un operativo realizado en la zona norte del Gran San Juan.
Los imputados acordaron una reparación económica de $1.000.000 para cada damnificado, pero una disputa entre Fiscalía y el juez de Garantías frenó la homologación del acuerdo.