
El sanjuanino Tapia vuelve al país bajo presión y con la promesa de ir a la Difunta: causas judiciales y la era post Messi
Diario Móvil
El subcampeonato conseguido por la Selección Argentina en el Mundial 2026 no solo cerró un nuevo capítulo exitoso desde lo deportivo. También significó el final de una pausa que, durante casi dos meses, dejó en segundo plano los problemas institucionales que rodean a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Desde este lunes, con el regreso de Claudio "Chiqui" Tapia al país, vuelven a ocupar un lugar central las investigaciones judiciales, los desafíos económicos y la relación con el Gobierno nacional.
Tapia integra la delegación que emprendió el regreso desde Estados Unidos hacia Buenos Aires, aunque el grupo no está conformado por todas las figuras del seleccionado. Lionel Messi, Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Julián Álvarez y otros futbolistas tomaron distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o comenzar sus vacaciones, por lo que no viajaron con el resto del plantel.
Por su parte, el sanjuanino planearía viajar a San Juan, como cotidianamente lo hace, para visitar el paraje de la Difunta Correa. El mismo dirigente lo anticipó en entrevistas, durante el transcurso del Mundial. Ahora, restan las definiciones para la llegada a su tierra natal.
En paralelo, el presidente de la AFA deberá enfrentar un escenario mucho más complejo que el que dejó antes del inicio de la Copa del Mundo.
Uno de los principales frentes continúa siendo la causa que se tramita en la Justicia argentina por presuntas irregularidades vinculadas al pago de impuestos y aportes previsionales. Tapia está procesado, sin prisión preventiva, y tenía prohibida la salida del país. Por ese motivo necesitó una autorización especial del juez Diego Amarante para viajar al Mundial, con la condición de regresar antes del 21 de julio, plazo que cumplirá con su arribo previsto para este lunes.
Según la investigación, la AFA habría retenido fondos correspondientes a obligaciones tributarias y de la seguridad social que no fueron depositados dentro de los plazos legales. En el expediente también aparecen otros dirigentes de la entidad, entre ellos el tesorero Pablo Toviggino.
Pero ese no es el único expediente que preocupa a la conducción del fútbol argentino.
En los últimos meses también avanzaron distintas investigaciones relacionadas con el manejo económico de la AFA, operaciones comerciales realizadas por empresas vinculadas a dirigentes y movimientos patrimoniales que permanecen bajo análisis judicial.
A ese panorama se suma una pesquisa que se desarrolla en Estados Unidos y que genera especial inquietud dentro de la dirigencia. Agentes del FBI y fiscales federales continúan reuniendo documentación sobre el circuito financiero de contratos internacionales administrados por la AFA.
La investigación busca reconstruir el destino de importantes ingresos obtenidos por amistosos, acuerdos comerciales y patrocinadores internacionales. Entre las empresas mencionadas aparece TourProdEnter LLC, encargada de administrar parte de esos contratos.
Aunque hasta el momento Tapia no fue imputado por la Justicia estadounidense, la causa sigue avanzando con la incorporación de pruebas y testimonios.
En paralelo, también volverá a escena la relación entre la AFA y el Gobierno nacional.
Durante el Mundial, las diferencias entre ambas partes quedaron relegadas por el rendimiento deportivo del equipo de Lionel Scaloni. Incluso el presidente Javier Milei evitó profundizar sus cuestionamientos hacia la dirigencia y centró sus mensajes en el respaldo al plantel y al cuerpo técnico.
Con el torneo finalizado, ese equilibrio podría modificarse y reactivar un vínculo que ya mostró momentos de fuerte tensión durante el último año.
A todo esto se suma un desafío deportivo que marcará el futuro inmediato del fútbol argentino.
Lionel Messi ya había anticipado que este Mundial sería su última gran competencia internacional con la Selección, lo que obliga a la AFA a comenzar una transición sin el futbolista que durante casi dos décadas fue el principal símbolo del equipo y también la figura más importante desde el punto de vista comercial.
La posible salida del capitán coincide además con la incertidumbre sobre el futuro de Lionel Scaloni. Tras la derrota frente a España, el entrenador aseguró que cumplirá su contrato hasta diciembre, aunque dejó abierta la puerta a un cambio de ciclo una vez finalizado ese vínculo.
La eventual despedida de Messi y Scaloni obligará a Tapia a iniciar una nueva etapa para la Selección, tanto en lo deportivo como en lo institucional y comercial.
Después de ocho años en los que la AFA logró consolidarse como una de las federaciones más exitosas y rentables del fútbol mundial, el dirigente deberá afrontar un escenario muy distinto: causas judiciales abiertas, investigaciones internacionales, un contexto político complejo y la necesidad de conducir el recambio de la generación más exitosa de la historia del seleccionado argentino.







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