En la previa de otra final en el MetLife, el inesperado paso de Messi por una clínica de San Juan

Una lesión sufrida durante un amistoso en el Estadio del Bicentenario obligó al capitán argentino a ser trasladado de urgencia a un sanatorio sanjuanino
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El destino volvió a cruzar a Lionel Messi con el MetLife Stadium. Este domingo, el capitán argentino disputará allí una nueva final, esta vez por el Mundial 2026 frente a España. Pero mucho antes de regresar al escenario ubicado en Nueva Jersey, el rosarino protagonizó un episodio que quedó grabado en la memoria de los sanjuaninos.

La historia se remonta al 27 de mayo de 2016. Aquella noche, la Selección Argentina enfrentó a Honduras en el Estadio San Juan del Bicentenario como parte de la preparación para la Copa América Centenario. El triunfo por 1-0 pasó a un segundo plano cuando la principal figura del equipo encendió todas las alarmas tras recibir un fuerte golpe durante el encuentro.

En una jugada del segundo tiempo, Messi fue derribado por el defensor Johnny Leverón y, en la caída, también recibió otro impacto de manera accidental. Aunque intentó seguir en cancha, el dolor en la espalda le impidió continuar y terminó siendo reemplazado. Desde el banco de suplentes, el cuerpo médico decidió actuar de inmediato.

La preocupación era tal que, una vez finalizado el partido, el capitán fue trasladado a la clínica CIMAC, en pleno centro sanjuanino, para someterse a estudios que permitieran descartar una lesión de gravedad.

El operativo sorprendió a todos. Con muy pocos minutos de anticipación, el sanatorio fue alertado sobre la llegada del futbolista. En cuestión de instantes, la Policía desplegó un fuerte dispositivo de seguridad, cortó calles cercanas y controló el tránsito mientras decenas de personas comenzaban a concentrarse frente al edificio con la esperanza de ver, aunque fuera por unos segundos, al mejor jugador del mundo.

La presencia de Messi transformó una guardia médica en un verdadero acontecimiento. Mientras el personal sanitario realizaba los estudios correspondientes, afuera se multiplicaban los curiosos y fanáticos que seguían minuto a minuto las novedades sobre el estado físico del capitán.

Messi llegó acompañado por integrantes de la delegación argentina y por Claudio "Chiqui" Tapia, quien en ese momento ocupaba un cargo dirigencial en la AFA y años después asumiría la presidencia de la entidad.

Finalmente, los resultados llevaron tranquilidad. Los estudios descartaron lesiones óseas y confirmaron que el rosarino había sufrido un traumatismo con un importante hematoma en la región lumbar y costal izquierda. Horas más tarde recibió el alta médica y regresó a la concentración del seleccionado nacional.

Aquella lesión no le impidió disputar la Copa América Centenario. Sin embargo, el desenlace de ese torneo sería uno de los momentos más difíciles de su carrera: la derrota ante Chile en la final, justamente en el MetLife Stadium, y el recordado anuncio de su retiro de la Selección, decisión que meses después dejaría sin efecto.

Diez años más tarde, la historia ofrece una curiosa coincidencia. Messi volverá a pisar el mismo estadio, aunque con una realidad completamente distinta. Convertido en campeón del mundo y referente absoluto del fútbol argentino, buscará sumar una nueva estrella. En San Juan, mientras tanto, muchos todavía recuerdan aquella noche en la que una simple consulta médica terminó paralizando una clínica y convirtiéndose en una de las anécdotas más singulares que dejó el paso del capitán por la provincia.

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