Condenaron al exempleado de Barrick que cobró una doble indemnización y ocultó millones

La Justicia modificó la acusación inicial tras detectar una maniobra para impedir que una empresa minera recuperara una transferencia realizada por error.
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La Justicia sanjuanina condenó a un exempleado de una empresa minera y a su esposa luego de determinar que montaron una maniobra para quedarse con $7 millones que habían sido transferidos por error como parte de una indemnización laboral.

La causa tuvo un giro importante durante las últimas horas, cuando la Unidad Fiscal modificó la acusación original. En un primer momento, la investigación avanzaba bajo la figura de apropiación indebida, debido a que el dinero había ingresado por equivocación a la cuenta del trabajador. Sin embargo, las pruebas reunidas durante la instrucción permitieron concluir que existió una conducta engañosa destinada a evitar que la empresa recuperara los fondos.

"Se pudo advertir una maniobra fraudulenta que determinó el cambio de la calificación", explicó el fiscal Guillermo Heredia, quien sostuvo que la investigación permitió acreditar una estafa mediante engaños y ardides.

Según detalló el funcionario judicial, el trabajador había sido despedido y recibió correctamente una indemnización. Sin embargo, días después, el 26 de diciembre de 2024, la compañía realizó por error una segunda transferencia por el mismo concepto, equivalente a unos $7 millones.

Cuando el gerente contador de la empresa advirtió la equivocación, se comunicó inmediatamente con el exempleado para solicitar la devolución del dinero y evitar que venciera el plazo bancario para revertir la operación. Allí comenzó la maniobra que luego sería considerada clave por los investigadores.

De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía, el trabajador aseguró que devolvería el dinero apenas impactara en su cuenta. Confiando en esa promesa, el contador no inició el procedimiento de reversión bancaria dentro del plazo correspondiente. Mientras tanto, el imputado transfirió los fondos a una cuenta perteneciente a su esposa, imposibilitando la recuperación del dinero por parte de la empresa.

"Manifestó su intención de devolverlo y evitar la acción de reversión. El contador confió en esa mentira y no realizó el procedimiento bancario", explicó Heredia al describir el mecanismo utilizado.

La investigación concluyó que tanto el hombre como su esposa participaron de la maniobra, por lo que ambos fueron imputados por defraudación por engaño. Tras el cambio de calificación, las partes acordaron avanzar mediante un juicio abreviado.

Como resultado, los dos acusados fueron condenados a tres años de prisión de cumplimiento condicional. La pena no implicará cárcel efectiva debido a que ninguno de los dos registraba antecedentes penales previos.

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