
Un especialista sanjuanino habló de Ley de Glaciares: "No hay ningún aspecto negativo"
Diario Móvil
Tras la aprobación de la reforma a la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados, el geofísico, docente e investigador de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Silvio Pastore, analizó el nuevo escenario normativo. El especialista destacó que la modificación no desprotege el recurso, sino que devuelve facultades a las provincias y exige un rigor científico que San Juan ya viene liderando desde hace más de una década.
Para Pastore, la votación marca el inicio de una etapa de adecuación legislativa en la que San Juan corre con ventaja respecto al resto del país. “El impacto más importante que yo visualizo es que arranca ahora un período donde las provincias van a tener que adecuar su legislación, o legislar y normar para poder aplicar y superar la ley de presupuestos mínimos. A nuestro entender, la provincia mejor preparada es San Juan, porque viene realizando estudios desde el año 2011 en esta temática. El resto de las provincias del país va a tener un desafío inmenso para poder resolver cómo van a superar esta ley”, afirmó.
El investigador subrayó que la clave de esta modificación reside en que “son los conocedores del territorio, es decir, los estados provinciales, los que tienen que empezar a normar, definir, resolver y aplicar la ley”. En ese sentido, defendió que las decisiones se tomen a nivel local, pero siempre “con base en la ciencia”.
El principio precautorio y la protección de los glaciares
Frente a las críticas de sectores que advierten sobre un posible impacto ambiental, Pastore aclaró que la normativa mantiene estándares estrictos de conservación a través del principio precautorio. “La modificación de la ley devuelve a las provincias la potestad de normar, regular y dictaminar sobre sus recursos naturales, en este caso sobre el agua en estado sólido, que son los glaciares. La otra modificación importante es que aclara que la ley está basada en el principio precautorio; es decir, que todos los glaciares que estén en el inventario nacional realizado por el IANIGLA deben preservarse en su totalidad hasta que los estados provinciales demuestren que no cumplen con alguno de los roles por los cuales deben protegerse”, explicó.

Asimismo, fue contundente al descartar efectos negativos: “Nosotros no vemos ni identificamos ningún cambio negativo en la ley. Estas modificaciones nos van a permitir entender cuál es el rol por el cual deben protegerse los glaciares y poder determinar, con base en la ciencia, si cumplen esas funciones o no”.
La realidad hídrica de San Juan
Uno de los puntos más técnicos de su análisis fue la relación entre los glaciares y el caudal de los ríos en la provincia. Pastore coincidió en que San Juan depende fundamentalmente de las nevadas.
“El caudal viene, en su gran mayoría, de la nieve y tiene una componente de los hielos que es cada vez más insignificante, en función de que el cambio climático ha producido un retroceso alarmante de los glaciares en todo el mundo y, en particular, en San Juan. Hace años que los glaciares no tienen una contribución significativa a las cuencas de los ríos”, sostuvo.
Para graficar este escenario, planteó un caso extremo: “Supongamos que de acá al 2100 se derrite el 100% de la masa de hielo en la cuenca del río San Juan. Aun en ese escenario hipotético, los aportes de los glaciares no superan el 20% del peor año medido en la cuenca”.





Identifican a la mujer que falleció tras un fuerte choque en Marquesado: el auto lo conducía su hijo



