
Tres años sin "Titi" y el dolor intacto de una familia que sigue peleando por justicia: "La velocidad apagó la luz de Fran"
Josué Lima
Otro 8 de abril, un día que marcó a una familia y a muchas personas en San Juan, por una tragedia ocurrida en la Ruta 60, a la altura de El Pinar. En 2023, Francisco Márquez perdió la vida tras ser brutalmente atropellado por Gonzalo Nicolás Castro. A sus 22 años, el joven motociclista dejó a sus seres queridos con suma tristeza y aún se reclama justicia.
En el lapso de estos 3 años, el proceso judicial tuvo varias idas y vueltas, hasta terminar con una polémica condena condicional, en juicio abreviado, por 3 años y 9 años de inhabilitación para conducir, por el delito de homicidio culposo, agravado por la conducción imprudente de un vehículo.

Castro zafó de ir a la cárcel, pese a todas las apelaciones de la querella, encabezada por el Dr. Néstor Roly Olivera. Hoy, el caso fue elevado a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para buscar otro camino que pueda revertir la historia.
Sobre el hecho, vale recordar, que ocurrió en plena noche, cuando Francisco iba en su moto de oeste a este por Ruta 60. Sin embargo, en el ingreso al Camping El Pinar fue embestido violentamente por un Fiat Uno conducido por Gonzalo Nicolás Castro, quien, según determinó la investigación, circulaba a casi 130 kilómetros por hora.

La vehemencia del impacto provocó la muerte inmediata de Márquez, dejando también un escenario estremecedor en plena avenida. La familia de la víctima, por su parte, insisten en que Castro participaba en una picada ilegal, junto a una camioneta de color blanca, que estaba registrada en cámaras. Pese a ello, la justicia no respondió.
Una fuerte protagonista de esta historia es la hermana de Titi, Ayelén Márquez. Desde el día 1, pese al intenso dolor de la pérdida, se mantuvo fuerte y al frente de una lucha incansable por una condena efectiva. Si bien el resultado no fue favorable, aún se mantiene esperanzada en lo que pueda ocurrir en la Corte Suprema.

En diálogo con DIARIO MÓVIL, Ayelén puso en palabras un dolor que no se apaga con el paso del tiempo, y sostuvo que un día como hoy, "hace exactamente tres años, la vida de nuestra familia cambió para siempre".
"No fue un accidente. Fue el resultado de la irresponsabilidad absoluta. Un 8 de abril, Francisco Márquez fue embestido por la espalda por Gonzalo Nicolás Castro Salinas, quien en un desprecio total por la vida corría picadas en Rivadavia. En ese instante, la velocidad apagó la luz de Fran y nos dejó un dolor que no conoce descanso”, expresó.
Con crudeza, también reflejó cómo la tragedia transformó para siempre la vida cotidiana de su familia y señaló que desde aquel día, "los calendarios en nuestra casa se rompieron".
"Ya no hay brindis ni mesas completas. Lo que más indigna es que, a pesar de que este caso llegó a oídos de todo el país por la injusticia que vivimos en San Juan, acá las cosas parecen no cambiar”, manifestó.
En su testimonio, la joven apuntó además contra la falta de controles y la continuidad de prácticas peligrosas. “Todavía hoy nos llegan mensajes y videos de gente en el Dique o en El Pinar, grabando cómo los jóvenes siguen con las picadas ilegales como si nada, mientras las autoridades miran para otro lado”, reclamó.

“En seis meses, el departamento de Rivadavia se llevó dos vidas, la de Francisco y la de Lucía. Dos familias rotas por inconscientes al volante”, recordó con tristeza.
Sobre el desenlace judicial, Ayelén no ocultó su frustración, y remarcó que “como familia, esperábamos una justicia de verdad, no un juicio abreviado que nos dio la espalda a pesar de que teníamos todas las pruebas: testigos, audios y videos".
"Esa condena en suspenso nos sabe a abandono, el responsable sigue libre mientras a Francisco solo podemos dejarle flores entre maderas y tierra”, cuestionó.
"A la sociedad sanjuanina le pedimos: tomen conciencia. Solo el que está de este lado del dolor siente este vacío tan grande. No esperen a perder a alguien para entender que una picada mata. Nosotros seguimos de pie por el amor a Fran, luchando para que ninguna otra familia pase por este calvario”, concluyó.



Insólito: uno de los atrincherados del Bº Manantial dijo que la droga era de ellos y su abogado renunció





