Tensión y corte de calle en el microcentro: alumnos del CESAP denuncian condiciones "inhumanas"

Estudiantes y padres se manifestaron este miércoles frente al establecimiento para denunciar la falta de agua y de refrigeración en las aulas. Aseguran que las altas temperaturas tornan imposible el dictado de clases y exigen una solución inmediata antes del reinicio de la actividad escolar tras el bache de Semana Santa.
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El mediodía del miércoles se vio convulsionado en el microcentro sanjuanino por una ruidosa protesta estudiantil. Alumnos del Colegio Merceditas de San Martín (CESAP), acompañados por sus padres, decidieron interrumpir el tránsito en calle Entre Ríos, entre Brasil y Avenida 9 de Julio, para visibilizar un reclamo que, según afirman, lleva semanas sin ser escuchado. La medida de fuerza generó importantes demoras en una de las zonas más transitadas de la ciudad, reflejando el hartazgo de la comunidad educativa ante situaciones que calificaron como inadmisibles.

Paredes
Paredes del aula (Gentileza)

El eje del conflicto se centra en el estado edilicio y la falta de servicios básicos para afrontar las jornadas de calor extremo que atraviesa la provincia. Los manifestantes denunciaron que el suministro de agua potable es intermitente, lo que afecta directamente la higiene de los sanitarios y la hidratación de los chicos. "Hay días en los que no tenemos agua ni siquiera en los baños", señalaron los alumnos durante el corte, advirtiendo que cursar en estas condiciones representa un riesgo para la salud y una falta de respeto a la dignidad de los estudiantes.

A la falta de agua se suma la ausencia de sistemas de refrigeración adecuados en las aulas. Con carteles en mano, los jóvenes explicaron que las altas temperaturas vuelven sofocante el ambiente de aprendizaje, obligando en ocasiones a trasladar los bancos al patio para poder continuar con las tareas. "No se puede estar en las aulas sin aire acondicionado; las condiciones son directamente inhumanas", enfatizaron, remarcando que el desarrollo normal de las clases se ha vuelto una meta inalcanzable bajo el actual esquema de infraestructura.

La protesta frente al edificio escolar funcionó como un último recurso de presión ante lo que consideran un silencio persistente por parte de los directivos. Los padres presentes adelantaron que, de no mediar una intervención concreta del establecimiento o del Ministerio de Educación, las medidas podrían profundizarse. El reclamo queda ahora planteado como una prioridad urgente a resolver, en una semana donde la atención está puesta en el turismo, pero donde la realidad de las aulas sanjuaninas vuelve a ocupar el centro de la escena urbana.

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