
Se trata de María Celeste Arredondo, alumna de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes. La joven perdió la vida en las últimas horas y fue despedida por la institución.
Un accidente doméstico puso en vilo a la familia del periodista sanjuanino Juan Pereyra, quien relató cómo la ayuda desinteresada y la rápida atención médica fueron claves para que todo terminara bien
Diario Móvil
Una situación límite alteró por completo la rutina del periodista Juan Pereyra, quien atravesó horas de extrema tensión luego de que su hija menor sufriera un accidente en su casa. El episodio obligó a una salida urgente hacia un centro de salud y dejó al descubierto el costado más humano de quienes intervienen cuando el tiempo apremia y el miedo paraliza.
La herida de la niña generó un escenario de urgencia absoluta. El traslado debía ser inmediato y cada minuto contaba. En medio del tránsito y la desesperación lógica de un padre, apareció un gesto que marcó la diferencia. Un efectivo policial, el agente Soria, decidió asistirlos y escoltarlos con su moto para despejar el camino y permitir una llegada rápida y segura al sanatorio.
Pereyra relató la experiencia al aire en su programa radial matutino, visiblemente afectado por el cansancio y la carga emocional. Contó que prácticamente no había dormido, pero sintió la necesidad de compartir lo vivido y destacar una acción que, según remarcó, representa el verdadero sentido del servicio público. Señaló que el policía actuó con una vocación genuina, sin buscar reconocimiento, simplemente haciendo lo que correspondía en un momento crítico.
La tensión comenzó a ceder recién al llegar al Sanatorio Argentino. Allí, el accionar del equipo médico fue determinante para llevar tranquilidad a la familia. El periodista destacó la rapidez, el profesionalismo y la contención recibida, y agradeció especialmente a la doctora que atendió a su hija, cuya intervención permitió confirmar que el riesgo había pasado.
Con el correr de las horas y ya con la situación bajo control, Pereyra reflexionó sobre lo ocurrido y puso el foco en la gratitud. Recordó enseñanzas familiares que lo acompañan desde siempre y subrayó la importancia de reconocer a quienes, desde su lugar, se comprometen con el cuidado de los demás. En una jornada marcada por el miedo, eligió cerrar con un mensaje de reconocimiento hacia quienes transformaron una noche de angustia en un final de alivio.


Se trata de María Celeste Arredondo, alumna de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes. La joven perdió la vida en las últimas horas y fue despedida por la institución.

La Policía de San Juan informó que, según las primeras pericias, el deceso se habría producido por causas naturales debido a un infarto.

Se trata de un programa de carácter voluntario que combina instrucción del ejército, trabajo remunerado y beneficios sociales.

El fallecimiento ocurrió este lunes al mediodía en el cruce de las calles Mendoza y Perona.

La Justicia investiga si hubo responsabilidades penales del conductor del camión municipal.
