
El hecho ocurrió este jueves por la mañana, cuando la pasajera, identificada como Steffania Saladino, finalizaba un viaje iniciado en Chile y con escala en Neuquén antes de continuar hacia San Juan.
Las tareas de extracción y peritaje se encuentran momentáneamente suspendidas debido a las condiciones climáticas adversas en el lugar.

Un hallazgo de restos óseos se registró en las últimas horas en la zona de Marayes, luego de que la creciente del río dejara al descubierto huesos que, en una primera observación, corresponderían a un esqueleto humano. Las tareas de extracción y peritaje se encuentran momentáneamente suspendidas debido a las condiciones climáticas adversas en el lugar.
Según informaron fuentes oficiales, el descubrimiento fue realizado por una mujer que se encontraba trabajando y transitando por la zona. Tras advertir la presencia de los restos, dio aviso inmediato a la Policía, que activó el protocolo correspondiente y notificó a la Justicia.
El hallazgo se produjo en inmediaciones del río Marayes, donde el aumento del caudal por las recientes lluvias provocó movimientos de suelo que dejaron los huesos expuestos. No obstante, la inestabilidad del terreno y el mal tiempo impidieron avanzar con la extracción completa.
Desde los organismos judiciales y técnicos indicaron que, una vez que mejoren las condiciones, se procederá al retiro de los restos para su análisis. Los estudios deberán determinar la antigüedad de los huesos y establecer si se trata de restos de origen reciente o si podrían tener valor patrimonial, eventualmente vinculados a pueblos originarios.


El hecho ocurrió este jueves por la mañana, cuando la pasajera, identificada como Steffania Saladino, finalizaba un viaje iniciado en Chile y con escala en Neuquén antes de continuar hacia San Juan.

Tras detectarse casos en Bengala Occidental, países vecinos activan protocolos ante un patógeno con alta mortalidad.

Desconocidos ingresaron al local y se llevaron también una computadora y el sistema de grabación de las cámaras.

Los autores sustrajeron una suma cercana a los 6.500.000 pesos, además de una computadora y el soporte donde se almacenaban las grabaciones de las cámaras de seguridad.

Las condiciones implican la probabilidad de lluvias abundantes en cortos períodos, actividad eléctrica, ráfagas de viento que podrían superar los 90 km/h y caída de granizo.
