
La dueña de un supermercado de La Plata asegura que la empleada habría reemplazado el código de cobro del negocio por uno personal durante casi dos meses.

Notable la fortaleza de la todavía Presidente, que a látigo y chequera sigue manteniendo en un puño el control de lo que queda del peronismo.
Está claro que Cambiemos no ejercerá el látigo al estilo kirchnerista, porque su manera de construir poder es distinta.











