
El fallecido tenía 56 años, vivía a pocas cuadras del lugar y no presentaba signos de violencia.

"Tratamos de arreglar algo, pero no se puede arreglar lo que no se puede ver. Es el alma la que necesita cirugía. Es hora que tomemos una postura. ¿Cómo puedes esperar que alguien te ame si no te amas a ti mismo?", continuó.







