
Diego Devincenzi llegó a la Escuela Primaria N°3 “República de Costa Rica” en 2012, cuando la institución estaba a punto de cerrar cursos.
En esa periferia perforada por una pobreza endémica apareció el búnker como una especie de fenómeno folklórico.
El crimen de Paz fue un "ajusticiamiento" de la propia banda a la que pertenecía, que sospechaba que este joven de 25 años podía abrirse y montar su propio emporio narco.










